jueves, 15 de octubre de 2026

Lo que queda de mí

Mi historia es importante para mí y me importa, por supuesto. Pero eso no significa que sea excepcional. Si algo he aprendido con los años es que, aunque cada uno viva sus propias circunstancias, hay más cosas que nos unen de las que solemos admitir.

Nos gusta pensar que las historias tienen un principio claro, que todo lo que sucede después conduce a alguna parte y que, tarde o temprano, las piezas terminan encajando. La realidad, en cambio, rara vez se toma tantas molestias.

He contado mi historia tantas veces que debería bastarme con abrir la boca para empezar. Pero no. Ahora que quiero hacerlo una vez más, no consigo decidir qué parte merece ser la primera.

Una amiga me sugirió que empezara por el principio, así que eso haré...