domingo, 24 de septiembre de 2017

El eterno yugo del escritor

 
Def. Escritor: nombre masculino y femenino. "Persona que se dedica a escribir obras literarias". Cervantes, por ejemplo, fue un escritor universal.

martes, 12 de septiembre de 2017

Entrevista al consultor, informático y escritor Javier Salazar Calle

Javier Salazar Calle
Ndura: hijo de la selva” es una novela nacida de un sueño que tuvo el propio escritor, Javier Salazar Calle.
 
Con los detalles más importantes germinando como la hiedra dentro de su propia imaginación, su autor fue esbozando pequeñas pinceladas de la que sería finalmente su primera obra: “Ndura: hijo de la selva”; uno de los libros más vendidos dentro de la categoría de “Libros juveniles” en Amazon y elegida mejor novela juvenil de 2014 por el periódico El Economista y sus lectores.
 
Aunque remota, lo reconozco, existe la posibilidad de que seamos nosotros mismos los que suframos en nuestra propia piel lo que vivió el protagonista dentro de esta entretenida novela; su propio autor lo describe en primera persona. Y es, quizás, por ello que lees el libro con tanta ansiedad y urgencia. Unas vacaciones inolvidables. Un avión estrellado. Sufrimiento. Dolor. Soledad. Supervivencia. En resumen, pequeñas aventuras dentro de una sola: la vida del protagonista en la selva.
 
Ndura: hijo de la selva” es una novela que te atrapa. Cargada de detalles e imágenes perfectamente descritas de todo lo que nos podríamos encontrar en la selva de Ituri, en la República del Congo (África), “Ndura: hijo de la selva” es un libro sin duda recomendable.
 
Booktrailer: Ndura. Hijo de la Selva
 
Entrevista: JAVIER SALAZAR CALLE
 
-¿Por qué decidiste escribir una novela basada en un sueño? ¿En este sueño en concreto?
-Siempre me han gustado los clásicos de aventuras, destacando entre ellos Robinson Crusoe. Las historias de supervivencia invariablemente me resultaron atrayentes y si eran en un entorno selvático más aún. Cuando me imagino mis aventuras de mil tipos, una muy recurrente era ese tipo de supervivencia en la selva, con diferentes situaciones. Pensé que debía escribir una historia con alguno de esos sueños imaginados y este era el que más me atraía para escribir.
 
-¿Cómo conseguiste que el lector y el protagonista se tropezasen en la lectura para fundirse en uno solo?
-Esa parte fue muy fácil. Al haber desarrollado en mi cabeza tantas veces todas esas historias en primera persona, escribirlas de ese modo me resultó lo más natural y sencillo. En ningún momento se me ocurrió hacerlo de otra forma. Quise transmitir a lo largo del libro las mismas sensaciones que yo tenía cuando me visualizaba en cada escena y, al mismo tiempo, dejar al lector libertad para poder desarrollar sus propias vivencias.
 
-¿Por qué supervivencia tan real y no una más fantasiosa?
-Una de las cosas que tenía claras cuando finalmente me animé a escribir el libro es que quería que todo fuera lo más realista posible. Pasé varios meses solo documentándome sobre fauna, flora, pueblos de la zona y sus costumbres, idiomas, enfermedades… Invertí mucho tiempo intentando que todo fuera lo más real posible. Incluso llegué a contactar con algunas personas que habían estado en esa parte del Congo para contrastar algunos datos.
 
-Si a cualquiera de nosotros le ocurriese algo remotamente parecido a lo que describes en tu libro, ¿sería realmente tan difícil sobrevivir?
-Sí. En una selva densa hay mucha comida y agua, pero solo si sabes dónde buscar. La mayoría de la gente acabaría muerta de sed, hambre o envenenamiento. Eso sin contar con las enfermedades de todo tipo que podríamos coger.
 
-¿Cómo te sentiste al saber que tu libro fue elegido como mejor novela juvenil de 2014?
-Fue increíble. En el periódico El Economista organizaron una lista con lo que ellos consideraban las diez mejores novelas de 2014 y me llevé la sorpresa de que la mía estuviese entre ellas. Luego resultó ganadora de la votación entre los lectores, pero para mí el verdadero mérito es haber conseguido estar en esa lista junto a escritores consagrados.
 
-¿Habrá segunda parte?
-El libro está pensado como parte de una tetralogía. Si consiguiese escribir todas, serían cuatro novelas totalmente independientes unas de otras, que se pueden leer en cualquier orden y sin haber leído antes las otras, pero que se cruzan entre ellas en varios puntos. Cuántas más leas más interesantes serán. Mientras tanto, los lectores pueden echar un ojo al resto de mis libros en mi web
 
-¿Es verdad que Amazon ha seleccionado dos de tus dos obras para participar en el mes del autor Indie?
-Sí, es verdad, y ha sido un orgullo enterarme. Han seleccionado tanto este de Ndura. Hijo de la Selva, como mi última novela, un drama policíaco titulado Sumalee. Historias de Trakaul. Habrá promociones especiales a nivel mundial durante el mes de octubre para dar a conocer a un grupo de escritores independientes entre los que, afortunadamente, han decidido que esté.
 
Puedes leer a JAVIER SALAZAR CALLE en:
 
  
  
 

sábado, 2 de septiembre de 2017

Hipocresía, idiosincrasia, mentira, falsedad, orgullo

 
Ganivet dijo -y cito textualmente-: "más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía". O como decía mi padre cuando era niña: "más vale ponerse colorado una vez que ciento amarillo". Tanto monta, monta tanto...

viernes, 25 de agosto de 2017

El despertador: un antes y un después al "buenos días"

 
Un libro, una película, una conversación, una copa de vino o dos: cualquiera de estas razones es buena para retrasar el momento de irse a la cama. "Un capítulo más", "cinco minutitos más", "otra copa" son frases tan reclamadas como acatadas en nuestro día a día. Pero, si supiésemos que ese libro, esa película, esa conversación o esa copa podrían marcar la diferencia, establecer un antes y un después en nuestras vidas, ¿lo haríamos igualmente? ¿Leeríamos un capítulo más, disfrutaríamos un poquito más de la conversación y beberíamos una copa más?

sábado, 12 de agosto de 2017

Novela "Quédate conmigo. Operación Kapo"

 
Antonio Machado, gran poeta y prosista español, dijo -y cito textualmente-: "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar".
 
Pues yo, al fin, he despertado. ¡Y qué felicidad!

jueves, 6 de julio de 2017

Muy yo

 

Como cada noche, tumbada en la cama, con la alarma del día siguiente conectada, la conciencia tranquila y colmada de sueños inagotables, recios y obstinados (como casi cada día), me puse a cavilar en mis cosas. El hecho de estar tirada en la cama tocándome las peras (no literalmente, claro) no es digno de mención si se me conoce, pues soy muy dada a dejarme caer en cualquier lugar para dejar a mi subconsciente volar con fuerza (ojo, divago hasta paseando a mi perro. Deberían darme la Licenciatura de la Divagación, no digo más). Sin embargo, hoy era diferente... y bien sabía porqué.

domingo, 25 de junio de 2017

La mudanza

 
LA MUDANZA (con mayúsculas): Acción de mudar o mudarse del lugar de residencia o trabajo, en especial de ideas o de actitud (sobre todo, esto último).

sábado, 3 de junio de 2017

Mi transferencia

 
Al hablar de transferencia, hay personas que automáticamente piensan en la fluorescencia y esa emisión de luz tan peculiar; yo a eso lo llamo dislexia. Otros, no obstante, vuelcan el significado de su propia lectura personal evocando la transparencia de mil formas distintas en un millón de cuerpos; depravación. Algunos más ambiciosos, proyectan la palabra "transferencia" en movimientos de dinero de una cuenta bancaria a otra. Si es la suya, mejor; optimismo.

sábado, 13 de mayo de 2017

Tu silencio es la derrota

 
La amiga de la prima de una vecina del frutero de mi barrio (ya sabéis cómo funcionan estas cosas) ha tenido una crisis. Vamos, que se acaba de enterar de un chisme que le ha dejado "tocada". ¿Resultado? Reunión de mujeres alrededor de una botella de vino (quien dice una, dice tres; no escatimemos en alcohol en situaciones tan desesperadas).

sábado, 6 de mayo de 2017

Mi primera vez...


"Las primeras veces" son únicas, emocionantes, flamantes, irrepetibles. Son tan diferentes a todas las demás veces, tan anónimas y extrañas que, el hecho de que existan muchas más "primeras veces" detrás, amortigua de alguna manera la sensación de zozobra que nos deja saber que no recuperaremos de ningún modo la "primera vez" que acabamos de tener.