Un libro, una película, una conversación, una copa de vino o dos: cualquiera de estas razones es buena para retrasar el momento de irse a la cama. "Un capítulo más", "cinco minutitos más", "otra copa" son frases tan reclamadas como acatadas en nuestro día a día. Pero, si supiésemos que ese libro, esa película, esa conversación o esa copa podrían marcar la diferencia, establecer un antes y un después en nuestras vidas, ¿lo haríamos igualmente? ¿Leeríamos un capítulo más, disfrutaríamos un poquito más de la conversación y beberíamos una copa más?
viernes, 25 de agosto de 2017
sábado, 12 de agosto de 2017
Novela "Quédate conmigo. Operación Kapo"
Antonio Machado, gran poeta y prosista español, dijo -y cito textualmente-: "Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar".
Pues yo, al fin, he despertado. ¡Y qué felicidad!
jueves, 6 de julio de 2017
Muy yo
Como cada noche, tumbada en la cama, con la alarma del día siguiente conectada, la conciencia tranquila y colmada de sueños inagotables, recios y obstinados (como casi cada día), me puse a cavilar en mis cosas. El hecho de estar tirada en la cama tocándome las peras (no literalmente, claro) no es digno de mención si se me conoce, pues soy muy dada a dejarme caer en cualquier lugar para dejar a mi subconsciente volar con fuerza (ojo, divago hasta paseando a mi perro. Deberían darme la Licenciatura de la Divagación, no digo más). Sin embargo, hoy era diferente... y bien sabía porqué.
sábado, 3 de junio de 2017
Mi transferencia
Al hablar de transferencia, hay personas que automáticamente piensan en la fluorescencia y esa emisión de luz tan peculiar; yo a eso lo llamo dislexia. Otros, no obstante, vuelcan el significado de su propia lectura personal evocando la transparencia de mil formas distintas en un millón de cuerpos; depravación. Algunos más ambiciosos, proyectan la palabra "transferencia" en movimientos de dinero de una cuenta bancaria a otra. Si es la suya, mejor; optimismo.
sábado, 13 de mayo de 2017
Tu silencio es la derrota
La amiga de la prima de una vecina del frutero de mi barrio (ya sabéis cómo funcionan estas cosas) ha tenido una crisis. Vamos, que se acaba de enterar de un chisme que le ha dejado "tocada". ¿Resultado? Reunión de mujeres alrededor de una botella de vino (quien dice una, dice tres; no escatimemos en alcohol en situaciones tan desesperadas).
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